El proyecto cuenta con el respaldo soberano de Nigeria, Marruecos, los países miembros de la ECOWAS y Mauritania, y se extiende a lo largo de casi 6.900 kilómetros por la costa atlántica de África Occidental.
Conectado al gasoducto Magreb-Europa, el AAGP creará un nuevo corredor energético con una capacidad anual de 30 mil millones de metros cúbicos (bcm), incluyendo hasta 15 bcm destinados al suministro a Marruecos y los mercados europeos. Mejorará el suministro regional de gas, impulsará la generación de electricidad, fomentará la industrialización, permitirá agregar valor a los recursos naturales y promoverá nuevas cadenas de valor industriales y empleo sostenible en África Occidental.
Este acuerdo culmina casi una década de esfuerzos políticos, diplomáticos y técnicos impulsados por la visión compartida del rey Mohammed VI y el difunto presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari -hoy sucedido por Bola Ahmed Tinubu-. El megaproyecto está liderado conjuntamente por la Compañía Nacional de Petróleo de Nigeria (NNPC Ltd.) y la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas de Marruecos (ONHYM), con el respaldo de la EWAS, los países participantes y diversos socios internacionales.
Lo que comenzó como una iniciativa bilateral estratégica entre Marruecos y Nigeria se ha convertido en un proyecto continental, respaldado ahora por el aval formal que marca un nuevo hito para impulsar la siguiente fase de implementación del proyecto.
El Acuerdo de Freetown establece el marco jurídico y de gobernanza común necesario para el desarrollo del Gasoducto Atlántico Africano que discurrirá desde Nigeria hasta Marruecos a través de trece países costeros del Atlántico, con interconexiones que darán servicio a las naciones del Sahel sin litoral.
El Acuerdo alinea a los Estados participantes en torno a un corredor único, un marco institucional común y una hoja de ruta clara para las próximas etapas de desarrollo. Al mismo tiempo, refuerza la visibilidad y la seguridad jurídica y mejora la coordinación entre los países participantes.
Si bien el acceso a los mercados europeos fortalece el modelo comercial del proyecto, su misión principal sigue siendo el desarrollo y la industrialización de África.
Un corredor energético continental
El gasoducto Atlántico Africano se extenderá aproximadamente 6.900 kilómetros desde Nigeria hasta Marruecos, atravesando otros once países atlánticos para dar servicio a una población de alrededor de 400 millones de personas .
Con una capacidad prevista de hasta 30 bcm de gas natural al año, el proyecto está diseñado para suministrar hasta 15 bcn anuales a Marruecos y a los mercados europeos, mientras que la capacidad restante dará soporte a la creciente demanda de energía en los países africanos situados a lo largo del gasoducto.
Con una inversión estimada de entre 25.000 y 26.000 millones de dólares, el AAGP figura entre los proyectos de infraestructura más ambiciosos que se están desarrollando actualmente en el continente africano y a escala global.
Un proyecto maduro y muy avanzado.
El corredor energético ha alcanzado una etapa avanzada de madurez técnica e institucional. Se han completado los estudios de viabilidad y pre-FEED, y el diseño de ingeniería básica también ha concluido. Asimismo, están definidas las rutas terrestres y marítimas, los estudios de campo. Por su parte, las evaluaciones ambientales han avanzado significativamente y está lista la documentación para la licitación de ingeniería.
Hasta la fecha se han invertido más de 150 millones de dólares en el desarrollo del proyecto que se ha dividido en tres tramos de gasoducto: norte, centro y sur, lo que facilitara que la financiación, la construcción y el suministro de gas avancen de forma progresiva y eficiente.
La siguiente fase
Las prioridades inmediatas son el establecimiento de la Autoridad Superior del Oleoducto (PHA, por sus siglas en inglés) en Abuja y la compañía promotora del Proyecto AAGP en Casablanca a fin de impulsar los acuerdos financieros, comerciales y técnicos para concretar la Decisión Final de Inversión (FID, por sus siglas en inglés) que, como se ha comentado, se hará por fases.
Como se ha comentado, la empresa gestora del proyecto tendrá su sede en Casablanca y y el proyecto se desarrollará en sinergia con el puerto atlántico de Dakhla, lo que situará a Marruecos en el centro de la gobernanza, la financiación, las alianzas internacionales y la ejecución del proyecto. Asimismo, como punto de conexión septentrional del corredor, Marruecos también servirá de puerta de entrada a los mercados europeos a través del gasoducto Magreb-Europa.
En conjunto, esta macroiniciativa tienen el potencial de posicionar la costa atlántica de África como una plataforma clave para la industria, la logística, la energía y el comercio internacional. 20/07/2026