En este contexto, la Comisión ha adoptado hoy una Estrategia de Inversión en Energía Limpia (COM/2026/116) para ayudar a movilizar una inversión privada adicional significativa para la energía limpia.
Si bien la financiación pública desempeña un papel fundamental como catalizador, la transición energética requerirá, ante todo, la movilización de mucho más capital privado. Al utilizar la financiación pública como catalizador, nuestro objetivo es reducir el riesgo de los proyectos, distribuir los costes de financiación a lo largo del tiempo y atraer a una base más amplia de inversores, incluido el capital institucional a gran escala.
En este contexto, el Grupo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) tiene la intención de aportar más de 75.000 millones de euros de financiación en los próximos tres años para apoyar los objetivos de la transición energética y la presente Estrategia de Inversión en Energía Limpia.
La estrategia incluye las cuatro medidas siguientes.
-Mejorar el acceso de los operadores de redes eléctricas a los mercados de capitales, incluido el acceso a la equidad: Para ello, el BEI creará un fondo de inversión en infraestructuras estratégicas (Fondo EISM) que ayudará a proporcionar capital muy necesario a los operadores de red, sobre la base de un compromiso indicativo de hasta 500 millones EUR del BEI. La Comisión y el BEI estudiarán conjuntamente la posibilidad de establecer un mecanismo para que los operadores titulicen sus futuros flujos de ingresos a cambio de liquidez inmediata.
-Apoyar a los operadores de red mediante el apoyo a la capacidad de los bancos para prestar: El objetivo es aumentar el uso de la titulización de préstamos de los bancos y los préstamos intermediados para pequeños operadores, junto con el BEI.
-Proporcionar fondos públicos específicos para reducir el riesgo de las tecnologías innovadoras de energía limpia y las inversiones en eficiencia energética: La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que alrededor del 35% de las reducciones de emisiones requeridas para 2050 dependerán de tecnologías que aún no están disponibles en el mercado. Con el BEI, la Comisión intensificará el apoyo a la próxima generación de tecnologías de energía limpia y financiará la investigación sobre pequeños reactores nucleares modulares en Europa. Esta acción también implica reforzar la financiación de la eficiencia energética a través de InvestEU y poner en marcha un plan piloto de 500 millones de euros para acelerar la oferta y la adopción de modelos de «eficiencia energética como servicio».
-Crear un Consejo de Inversiones para la Transición Energética con la comunidad inversora: Apoyar la inversión privada a largo plazo en el sector energético, en particular garantizando que las políticas públicas estén en consonancia con las necesidades de los inversores. El Consejo será convocado por el Comisario de Energía y Vivienda a finales de este año.
El próximo marco energético y climático para la próxima década aclarará aún más el alcance y la naturaleza de las inversiones necesarias. Mientras tanto, el presupuesto a largo plazo de la UE para el período 2028-2034 y los sistemas nacionales de apoyo servirán como palancas estratégicas adicionales para reducir el riesgo de los proyectos, reducir los costes de financiación y garantizar que los fondos públicos amplifiquen, en lugar de sustituir, la inversión privada. 10/03/2026