Los planes nacionales son una herramienta central para que los Estados miembros alcancen los objetivos del Reglamento sobre la restauración de la naturaleza, que entró en vigor en agosto de 2024.
Su objetivo es ayudar a las autoridades nacionales a organizar y ampliar las medidas de restauración de manera que apoyen ecosistemas más saludables y, de este modo, refuercen la resiliencia frente a la sequía, las olas de calor, las inundaciones y los incendios forestales, y ayuden a salvaguardar los servicios que la naturaleza presta a las personas y a la economía.
Los planes contienen información sobre la forma en que el país tiene la intención de cumplir cada uno de los objetivos de restauración hasta 2030 y deben proporcionar una visión estratégica de los objetivos y las acciones previstas para 2040 y 2050.
Otro elemento clave es la identificación de posibles sinergias con otras políticas y legislación pertinentes de la UE, como la política de aguas y el cambio climático, así como con las políticas agrícola, forestal, marina y pesquera. Esto ayudará a garantizar que las medidas de restauración estén bien coordinadas y aporten beneficios sustanciales no solo para la biodiversidad, sino también para otros ámbitos políticos importantes de la UE.
Planes ambiciosos pero flexibles
Los planes que se presentarán en esta fase son proyectos de planes. En los próximos meses, la Comisión, con el apoyo de la Agencia Europea de Medio Ambiente, evaluará los proyectos y presentará observaciones a los Estados miembros. Esta fase de evaluación se llevará a cabo en cooperación con las autoridades nacionales y ayudará a mejorar y perfeccionar los planes. a) Los planes nacionales definitivos de restauración se completarán en el plazo de un año.
El Reglamento está diseñado para tener en cuenta las diferentes circunstancias nacionales, regionales y locales en su aplicación, incluidas varias flexibilidades que permiten a los Estados miembros adaptar sus planes a sus condiciones ecológicas, geográficas y socioeconómicas específicas.
Los Estados miembros pueden basarse en las políticas y medidas pertinentes existentes, ayudando a evitar duplicaciones y haciendo que el proceso sea más eficiente.
Además, los planes no se fijan de una vez por todas: el Reglamento ofrece la oportunidad de revisarlos y actualizarlos cuando proceda, lo que permite incorporar las enseñanzas extraídas de la aplicación a lo largo del tiempo.
Participación crucial de las partes interesadas
Muchos Estados miembros están preparando sus planes a través de la cooperación y los departamentos intersectoriales, con la participación estructurada de las partes interesadas. Esto es esencial para garantizar que las medidas de restauración se adapten a nivel local, reciban un amplio apoyo de, y sean eficaces en la práctica.
En varios casos, también se están desarrollando planes de apoyo y asociaciones público-privadas para ayudar a involucrar a los administradores de tierras, los usuarios del mar y las empresas.
La Comisión seguirá colaborando estrechamente con los Estados miembros, las partes interesadas y la Agencia Europea de Medio Ambiente a lo largo de la próxima fase.
Las observaciones de la Comisión sobre los proyectos de planes se harán públicas,, mientras que la responsabilidad final del contenido de los planes nacionales recaerá en los Estados miembros.
Colaboración público-privada
La Comisión ya está apoyando la restauración de la naturaleza a través de los instrumentos de financiación existentes y sigue plenamente comprometida con el refuerzo de este apoyo.
El actual marco financiero plurianual (MFP) proporciona múltiples fuentes de financiación pertinentes para la naturaleza. Muchos Estados miembros, regiones y municipios también han establecido programas que ya contribuyen a la restauración de la naturaleza.
En el próximo MFP (2028-2034), la Comisión ha propuesto integrar explícitamente los planes nacionales de restauración en el valor de referencia del gasto del 35 % para el clima y el medio ambiente, para los planes de asociación nacionales y regionales y en todo el presupuesto.
La Comisión proporcionará un análisis adicional sobre las necesidades de financiación y los recursos disponibles una vez que los Estados miembros hayan presentado los proyectos de planes nacionales de restauración y las negociaciones interinstitucionales sobre el próximo MFP hayan avanzado lo suficiente como para permitir una identificación sólida de las fuentes disponibles de financiación de la UE.
Independientemente de la financiación de la UE disponible, los Estados miembros deben seguir trabajando en la movilización de presupuestos intersectoriales a escala nacional y en la atracción de financiación privada.
Europea response al cambio climático
La restauración de la naturaleza es una parte clave de la respuesta de Europa a los crecientes efectos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Restaurar los ecosistemas puede ayudar a enfriar las ciudades, mejorar la salud del suelo, fortalecer los bosques, proteger los recursos hídricos y reducir los riesgos para las comunidades y las empresas.
Los ecosistemas sanos también son vitales para la competitividad a largo plazo y la resiliencia económica.
Por este motivo, en 2024 se adoptó el Reglamento sobre la restauración de la naturaleza. Establece objetivos vinculantes para restaurar los ecosistemas degradados, en particular aquellos con el mayor potencial para capturar y almacenar carbono y para prevenir y reducir los impactos de las catástrofes naturales.
Con este Reglamento, Europa también está cumpliendo sus compromisos internacionales, en particular en el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
A lo largo del proceso de aplicación, la Comisión apoya a los Estados miembros de la UE con diversos recursos, incluido un formato uniforme, un portal de referencia con directrices, un servicio de asistencia, talleres y más. 01/09/2026