La adjudicación, por un importe de 17,8 millones de euros y una duración de cuatro años -ampliable a un quinto-, sitúa a la compañía al frente de un servicio esencial para la ciudad.
Desde el consistorio se ha hecho una fuerte apuesta por la sostenibilidad con la incorporación en los pliegos de licitación de exigencias y criterios de adjudicación basados en la optimización del servicio, el autoconsumo eléctrico e incluso el fomento en I+D+I.
La oferta de Facsa ha obtenido la mayor puntuación global en el proceso de licitación, destacando por el equilibrio entre la propuesta técnica y la económica, con una visión completa del ciclo integral, incluyendo los patrones de consumo, lluvia y generación de aguas residuales, así como el comportamiento de la red de saneamiento y su relación con la estructura urbana.
A ello se suma la experiencia en la anticipación de episodios meteorológicos y la capacidad predictiva asociada a la progresiva digitalización del servicio. Esta combinación de experiencia, datos y conocimiento del sistema supone un valor añadido para optimizar la gestión, mejorar la eficiencia operativa y reforzar la resiliencia del servicio.
Este contrato abre una nueva etapa para mejorar el servicio mediante la incorporación de soluciones tecnológicas e innovaciones, orientadas a optimizar los procesos y reducir el impacto ambiental. Además, permitirá adaptar la gestión a las nuevas exigencias normativas del sector, en un contexto de creciente presión regulatoria y ambiental. El objetivo es claro: seguir ofreciendo un servicio eficiente, seguro y sostenible, con beneficios directos para la ciudadanía y el entorno urbano.
Casi medio siglo al servicio de la ciudad
La adjudicación coincide con un momento significativo para la instalación, que se acerca a sus 50 años de trayectoria.
La depuradora, construida en 1979, forma parte desde hace décadas del desarrollo urbano y ambiental de Castelló. Ubicada en el Camí Fondo, la EDAR cuenta con una capacidad de tratamiento cercana a los 45.000 metros cúbicos diarios, lo que permite dar servicio a una población aproximada de 200.000 habitantes.
A lo largo de este tiempo, la instalación ha evolucionado para adaptarse a las necesidades de la ciudad y a las exigencias normativas y tecnológicas del sector, constituyendo en la actualidad un ejemplo de sostenibilidad y economía circular. 04/05/2026