El programa es el resultado de la prueba piloto iniciada en febrero del 2025, destinada a detectar puntos críticos y a reducir el incivismo en el abandono de residuos.
Durante el último año, el distrito ha mantenido más de una decena de encuentros con vecindario y comercios, así como paseos técnicos para identificar necesidades y comprobar in situ la efectividad de las mejoras. Este trabajo conjunto ya ha permitido aplicar actuaciones como la instalación de nuevas papeleras —incluyendo modelos antigaviotas—, el refuerzo de la limpieza en espacios de alta afluencia y la reorganización de puntos verdes y de contenedores.
Mejora del rendimiento con nuevas operaciones
El plan incorpora un incremento significativo de los servicios de limpieza, especialmente del riego mixto y de los tratamientos combinados de barrido y fregado mecánico, que a partir de ahora se harán de forma consecutiva para mejorar el rendimiento. Se ha reforzado también la limpieza exterior de contenedores y buzones neumáticos, doblando o cuadruplicando la frecuencia según la época del año. Paralelamente, se han detectado y reparado desperfectos en pavimentos que dificultaban las tareas de mantenimiento.
Otra línea destacada es la mejora de la limpieza de orines, con actuaciones diarias y la incorporación de productos desodorizantes y desinfectantes. También se han ajustado los horarios de limpieza de los entornos escolares para garantizar que estén limpios antes de la entrada y después de la jornada lectiva. Además, se refuerza la recogida en zonas de pernoctación, en coordinación con la Guardia Urbana.
Para mejorar la recogida selectiva, este otoño se incorporarán nueve puntos móviles de reciclaje con personal de atención y supervisión. Igualmente, se han instalado 36 papeleras nuevas, que incrementan un 8 % la capacidad total disponible. Con respecto a la recogida de muebles, cada barrio pasará a tener un único día semanal de recogida para facilitar el cumplimiento y reducir los vertidos fuera de plazo.
Luchando con el comportamiento incívico
La lucha contra el comportamiento incívico es uno de los ejes centrales del plan. La prueba piloto ha permitido reducir entre un 30 % y un 42 % las bolsas abandonadas, con especial incidencia en el casco antiguo y en el Raval. Durante el 2025 también se han limpiado más de 75.000 metros cuadrados de grafitis y se han ampliado hasta 96 las calles con limpieza recurrente de pintadas, además de llevar a cabo 43 campañas informativas y más de 1.900 actuaciones inspectoras en el ámbito de la recogida comercial.
Con este conjunto de actuaciones, Ciutat Vella reafirma su compromiso con un espacio público más limpio, ordenado y amable, consolidando una línea de trabajo que combina la mejora de los servicios, la colaboración con el vecindario y la firmeza ante las conductas incívicas. El distrito sigue avanzando, así, hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible que quiere garantizar la mejor calidad urbana para todos sus barrios. 04/03/2026