Según los últimos datos avanzados por CORES, el consumo de combustibles de automoción alcanzó las 2.494 kilotoneladas, lo que supone un aumento del 6,2 % respecto a marzo de 2025 y un fuerte repunte del 14,0 % en comparación con febrero de 2026.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las gasolinas, que registraron un incremento del 15,5% interanual, muy por encima del avance del 3,5% en los gasóleos de automoción. Esta tendencia refleja cambios en los patrones de movilidad y una mayor actividad en el transporte por carretera.
En el conjunto del primer trimestre, el consumo de combustibles de automoción aumentó un 1,4% respecto al mismo periodo de 2025. Destaca el crecimiento de las gasolinas (+9,0%), mientras que los gasóleos retrocedieron ligeramente (-0,8%), consolidando una tendencia de sustitución parcial entre ambos productos.
Con respecto al conjunto de productos petrolíferos, marzo registró subidas generalizadas en la mayoría de los combustibles: gasolinas (+15,5%), querosenos (+8,1%) y gasóleos (+3,6%). En contraste, descendió el consumo de GLP (-11,7%) y fuelóleos (-8,5%), estos últimos más vinculados a sectores industriales y generación energética, que continúan ajustándose ante los elevados costes energéticos y la transición hacia fuentes más limpias.
En términos acumulados del primer trimestre, también se observan incrementos en gasolinas (+9,0%), querosenos (+4,2%) y gasóleos (+1,1%), frente a caídas en GLP (-5,4%) y fuelóleos (-14,2%).
Estos datos se producen en un contexto internacional donde los precios del crudo han experimentado severas fluctuaciones debido a factores como recortes de producción, tensiones geopolíticas derivadas de la situación en Oriente Medio y la evolución de la demanda global.
A escala global persisten riesgos asociados a la inestabilidad de los mercados energéticos y a las políticas de transición hacia energías menos contaminantes. 05/05/2026